Espacio disponible para su publicidadNoticias Jóvenes  

  Febrero  
9
  Jueves  
   

Consejo de la Juventud de Zaragoza

MisMontes.com

AupaZaragoza.com

Iglesia en Zaragoza (Hoja Diocesana)

Espacio Disponible para su PUBLICIDAD 976 274426

  
Colonias de Verano Ánade en el Pirineo Aragonés para chicos y chicas de 7 a 17 años - ABIERTA LA INSCRIPCIÓN VERANO 2021

Conocer el IslamLos Pilares del Islam II
Mª Pilar Zaldívar (Nov 05, 2007) Conocer el Islam
Conocido ya el primer pilar del islam, voy a pasar a la exposición del segundo: La oración. El creyente debe orar cinco veces al día dirigiéndose a La Meca.

Esta ciudad era un punto de referencia para todos los árabes preislámicos y, en la actualidad, lo es para todos los musulmanes ya que, según cuenta la leyenda, Mahoma entró en el santuario de la Kaaba, destruyó todos los ídolos que eran adorados en aquel lugar (sólo respetó una representación de la virgen María) y, de esa manera, el lugar se convirtió en el centro del mundo islámico.

El hecho de que todos los musulmanes del mundo se orienten cinco veces al día hacia el mismo punto poniéndose, al mismo tiempo, en contacto con Dios es un modo de reforzar la idea de comunidad (“umma”) y su vinculación con Dios.

La oración puede hacerse en soledad o en grupo. Sólo el viernes al mediodía es obligatorio ir a la mezquita, aunque es recomendable acudir tan a menudo como sea posible.

Existe una conciencia clara de la separación entre lo mundano y lo divino. Uno y otro ámbito son buenos, creados y queridos por Dios. La única diferencia es que, obviamente, lo divino está más cercano a Dios que lo mundano. En este sentido se considera que lo mundano es “impuro” en tanto en cuanto está alejado de Dios, pero no pecaminoso (porque no es malo, ni encierra culpa alguna en sí mismo). Por eso, el musulmán, antes de orar, ha de purificarse y, para ello, realiza el acto simbólico de las abluciones. Formalmente consiste en lavarse con agua (o arena) lo que, simbólicamente, quiere decir que el creyente se desprende de lo mundano, se deshace de todas sus ataduras terrenales para ponerse en contacto con Dios.

El creyente siempre hace la oración dentro de un espacio acotado bien sea una mezquita, una alfombra o, incluso, unas marcas en la arena que delimiten el espacio. Ésta es una manera de purificar el lugar en el que el creyente se va a poner en contacto con Dios. Es por eso que la oración siempre se realiza sin los zapatos. Descalzarse es una manera de romper con la cotidianidad, de dejar fuera todas las preocupaciones estrictamente mundanas para entrar en un espacio reservado a Dios.
Es verdad que la mezquita es un espacio de oración, pero tiene otras muchas funciones: en ella se reúne la comunidad, se dan lecciones coránicas, se lee, se conversa, se juega, se descansa...
Su estructura desvela una forma peculiar de comprender a Dios, a los hombres y la relación que se establece entre ellos. Consta de varios elementos muy significativos:
El alminar es una torre desde la que el muecín llama a la oración.
El patio es un espacio de transición donde se encuentra la fuente para que el musulmán realice las abluciones y se purifique antes de entrar a la sala de oración.
Esta última es un amplio espacio roto por montones de columnas que tratan de recordar al creyente que uno sólo es Dios quebrando la unidad del espacio y haciéndolo múltiple. Además la distribución es completamente igualitaria. A diferencia de las iglesias cristianas que adoptan la planta basilical de forma rectangular o la cruciforme potenciando siempre la zona en la que se sitúan el sagrario y la jerarquía, la mezquita suele adoptar una forma rectangular en la que no se da especial importancia a ningún lugar en concreto.
El muro de la mezquita que se orienta hacia La Meca es denominado “qibla” y en él hay un pequeño nicho sin ninguna función aparente pero que es fundamental en todas las mezquitas. Se llama “mihrab” y, según algunos, si se pudiera hacer representaciones de Dios se ubicarían en este lugar, de modo que la ausencia de la representación de algún modo hace presente a Dios.

  
BUSCAR EN NJ: