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Qué es EducarCrecer en valores
Miguel Ángel Albás (Jan 15, 2015) Qué es Educar
Si queremos seguir hablando de valores, diremos que no se trata de crearlos ni de reducirlos, sino de descubrirlos. Es decir, de saber qué son y cómo crecer en ellos. Sólo se comprende muy bien el por qué se les relativiza o se les idealiza, si se reconoce la tendencia del ser humano a acomodar la realidad a su manera de vivir, según las diversas modalidades teóricas citadas en el artículo anterior. El ser, y en concreto la persona humana, no es una concreción pobre y cerrada, que excluye, por tanto, toda posibilidad de crecer, de asumir el valor o los valores… por el contrario, la realidad de la persona es altamente dinámica; cada persona es, posee, tiene, en cada instante, un cierto número de posibilidades en permanente actualización”. Hemos nacido “pequeños” para crecer.

La persona es un ser que posee valores que debe acrecer y, en potencia otros, que puede llegar descubrir y a desarrollar. Así mismo, captamos los valores a partir de verlos encarnados en individuos concretos en los que esa perfección o ese bien se realiza, se hace presente. De niños, queremos ser como papá o mamá. Luego, también deseamos adquirir los valores de aquellas personas que admiramos y queremos. El bien que encierra el valor nos atrae y nos impulsa a querer adquirirlo. En realidad, los valores invitan a la perfección del hombre.

“El valor es, pues, una continua exigencia del ser, captada por el espíritu humano en el movimiento mismo de su apertura ilimitada a lo infinito.(exponente máximo, por otra parte, de la limitación de los seres creados). Queremos ser más y mejores.

El descubrimiento del valor como una parte específica del bien, con una infinidad de posibilidades, nos permite entender los valores como dones divinos, con esa característica peculiar que poseen de ser, a la vez regalos y posibilidades de crecer. Crecer en un valor implica corresponder a ese don o regalo realizándolo en uno mismo. También conviene advertir que no se puede crecer únicamente en un solo valor -dada la jerarquización como característica peculiar de los valores-, sino en relación con los otros. Los valores son como las cerezas de la jota "si tiras de uno, te llevas toda la cesta" Por otra parte, los valores se poseen en tanto en cuanto se actualizan, se viven.

Además, los valores, a partir de cierto grado de su posesión, se convierten en motivos o elementos motivadores. Estos motivos son motor que realimentan el crecimiento de los respectivos valores. Por eso, desde pequeños hemos de vivir los valores y con ellos, creceremos tratando de poseerlos mas plenamente y así, adquiriremos otros. Los valores son, desde la perspectiva de la correspondencia del ser humano, actualización permanente de potencias, de aquello que, si queremos y nos esforzamos, pueden llegar a existir en nosotros. Por eso ahora, en vez de valores o virtudes se llaman potencias o fortalezas.

El trabajo humano es ocasión y medio necesario para su consecución; para lograr este crecer en valores intencionalmente –con libertad-. Se adquieren los valores trabajando, realizando bien las tareas que cada uno ha de realizar cada día. Quizá deba hacerse notar, de paso, que la libertad, ejercida adecuadamente, perfecciona al hombre que la ejerce.Ya que le facilita nuevos accesos a la “verdad” de las cosas, y ella, a su vez, potenciará la libertad de los actos voluntarios subsiguientes. “La verdad os hará libres”.

  
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