Espacio disponible para su publicidadNoticias Jóvenes  

  Abril  
20
  Sábado  
   

Consejo de la Juventud de Zaragoza

MisMontes.com

AupaZaragoza.com

Iglesia en Zaragoza (Hoja Diocesana)

Espacio Disponible para su PUBLICIDAD 976 274426

  
Colonias de Verano Ánade en el Pirineo Aragonés para chicos y chicas de 7 a 17 años - ABIERTA LA INSCRIPCIÓN VERANO 2021

FútbolEl Atlético de Simeone se corona en el Bernabéu
Redacción (NJ) (May 18, 2013) Fútbol
Qué pedazo de Copa levantó el Atlético a pulso, desterrando 14 años de complejos sin ganar al vecino, en casa ajena, sufriendo, a ratos con menos peligro... pero poniendo más fe y energía. Que se lo pregunten a Arda después del monumento de partido que firmó en el Bernabéu. El Real Madrid arrancó con vuelo un cuarto de hora, marcó su gol y se echó atrás hasta que le empataron en una contra donde Falcao retrató la cintura de Albiol y lanzó a Diego Costa hacia el empate.

La segunda parte fue más blanca en peligro neto, con dos palos que sumar al de la primera, pese a que Cristiano estaba desquiciado con Clos Gómez y con el mundo, y terminó expulsado por una soltar la pierna arriba sobre Gabi, de mal perder ya en la segunda parte de la prórroga. El caso es que el Atlético había merecido el segundo de Miranda, con más coraje y más fe, olvidándose de ese mal psicológico que le impedía noquear al verdugo.

El turco Arda, el mejor de todos en el césped, la fuente de fútbol rojiblanco se vació hasta el minuto 110. Resistió su grupo con un paradón a quemarropa de Courtois a Özil y un tramo de suspense final donde apenas se jugó después de que un objeto alcanzó al portero rojiblanco. El Madrid acabó desesperado, epílogo feo del proyecto de Mourinho, de mala manera. Y el vecino, Copa que juega en el Bernabéu, título que disfruta. Cuatro de cuatro en su historia.

El Atlético sabe jugar finales. Y esta corona retrata la diferencia entre un proyecto que sigue y otro que muere con los síntomas de tanto ambiente enrarecido por su técnico. En el Atlético de Simeone todos arrimaron su compromiso, desde sus primeras figuras, un Arda imperial, a Falcao -aún sin marcar-, o secundarios como Gabi, Koke, Miranda y compañía, que vaciaron todo lo que tienen. Por el vecino, se puede destacar el buen juego de Modric, la solvencia de Ramos y los brochazos de superclase de Özil. Pero la pegada que todo lo sana falló. Xabi Alonso llegó a estas alturas agotado, con el vicio de enquistarse entre los centrales. Khedira pareció siempre fuera de sitio y, sobre todo, el macho alfa Cristiano arrancó peleado con Clos Gómez y nunca voló en su velocidad de crucero pese a su gol de cabeza al cuarto de hora. Los dos laterales -Coentrao y Khedira- cumplieron defensivamente, cosa que no hizo el rescatado Albiol por el exilio de Pepe en la grada.

Simeone salió con lo anunciado, para que jugar a las adivinanzas. Lo que tiene es lo que pone, aunque alguien se acuerde de Adrián. Por el vecino, Modric por Di María con lo que Özil volvió a partir desde la derecha, otra vez con su panorámica algo bizca. Pepe ni se vistió, pese a la escasez de centrales por la lesión de Varane. Albiol, resucitado por los castigos de Mou, fue el lado más débil junto de los blancos en una noche de cuchillos largos. No se comprende tanta cárcel para Pepe -tres partidos sin vestirse- para el otrora pretoriano portugués por salir en defensa verbal de Casillas. Las cosas de Mou.

Un gol y Xabi Alonso de tercer central

El Madrid arrancó a más revoluciones con Modric y las libertades de Özil mientras Cristiano cogía temperatura y se ofuscaba con Clos Gómez por algunas faltas no pitadas. Claro que al cuarto de hora, a la primera que se deshizo de Godín en un forcejeo por ganar la posición, conectó un cabezazo de los suyos en un córner de la fuente sedosa de Özil. La cabeza de Hércules o la de un cíclope, eligan. La clavó al palo derecho de Courtois, inútil su estirada. El noveno en su cuenta particular contra el vecino. A partir de ahí, más presión rojiblanca, Gabi de estajanovista y la clase de Arda, y el rival perdió muchos metros. El Atlético levó anclas con los guerreos de Diego Costa y Falcao. Los blancos no aprovecharon su mejor dimensión con más espacios. Al revés se empequeñecieron con la defensa cada vez más atrás, Xabi, lejos de su versión de mando, no tiró 10 metros adelante y se enrocó entre los dos centrales. Un anticipo del empate.

El Atlético encontró su mejor intensidad en un contra con Falcao de soberbia lanzadera. El delantero volvió loco en el medio a Albiol, y la soltó perfecta para la carrera en ventaja de Diego Costa, que la recetó cruzada y seca con la potencia suficiente para que la manopla de Diego López no evitase el golazo. Los blancos volvieron a hacerse con el mando. Dos ocasiones seguidas, una en la que se equivocó Ramos con una frivolité de taconazo para devolverla a Cristiano, cuando lo más fácil hubiese sido controlar y engatillar. Pero aún más clara fue el zurdazo del Özil en maniobra por la frontal, aprovechando que los de Simeone estaban más pendientes de una posible falta sobre Cristiano.

El tercer palo, de Cristiano

p> Más turbo blanco de reanudación, pero el Atlético aguantó el envite. Nervios, luchas y equilibrios, la guerra del metro a metro. Hubo una fantástica jugada entre Falcao y apertura de Arda hacia Gabi, cuyo centro lo remató tal y como llegó Filipe Luis. El partido se volvió una locura en un doble remate blanco con origen en una porfía de Cristiano porfío una sobre la línea. Benzema estampó al palo un estupendo primer remate. El rebote le cayó a Özil que, con un amague de artista, tiró a dos atléticos al suelo y fusiló... pero Gabi la sacó bajo palos haciendo de portero. Este Atlético con espíritu no se rendía. Tiene a un general con galones como Arda, que se marcó una actuación ***** laude. Benzema inventó una falta en el vértice de la frontal y Cristiano estampó de libre directo el tercer palo blanco contra la madera. Astuto, la raseó al otro palo de un Courtois vendido intuyendo el salto a tapa de la barrera rojiblanca.

Chuchillos largos y vuelta a la táctica de guerrillas. Ninguno de los entrenadores movió sus fichas en un tablero cada vez más bronco, de pelo en pecho y valentía, pero sin llegar a la brusquedad. El árbitro echó a Mourinho, que parece que lo buscó por protestar airadamente en una falta señalada de Benzema sobre Mario. Tenía más variables en su banquillo el portugués que el argentino, pero nada. Su equipo, poniendo más, abusó de más pelotazos de la cuenta.

Cristiano, destemplado, dejó una patadita suelta a Juanfran y le lesionó. Más nervioso de la cuenta, se ganó a pulso la amarilla y un par de tranquimazins de propina. El caso es que el partido acabó con los últimos arreones del Atlético, cercando a Diego López a pura casta.

Triple cambio NBA blanco y más juego rojiblanco

Ningún cambio en 90 minutos y tres de golpe y porrazo para los 30 extras. Al estilo NBA y desde la grada. Di María, Higuaín y Arbeloa por Benzema, Coentrao y Modric. Emoción, toda la que que quieran y más juego rojiblanco. Fue el Atlético quien echó arrestos y gozó la primera en un contra tras una precisa combinación con maniobra de Falcao y el balón al espacio de Koke. La terminó mal Diego Costa por dos veces delante de Diego López. Hasta que a Koke le costó dos centros -el primero en un córner- hasta encontrar la cabeza de Miranda. El central se anticipó al primer palo a Diego López y la clavó dentro. La recompensa: 2-1, pero quedaba mucha prórroga. Su pareja Godín estuvo a punto de condenarse en un fallo en el despejó. Higuaín, tal y como le vino, empalmó a quemarropa a cinco metros, pero el balón se topó con el cuerpo de Courtois.

El Atlético se blindó en una parada a quemarropa que le sacó Courtois a Özil en el segundo palo tras una vertiginosa triangulación. Allí se acabó el depósito de peligro de un Madrid que cierra un fin de ciclo de Mourinho con el ambiente enrarecido. Se jugó poco hasta el final porque se acumularon los incidentes, dos expulsiones. Pero, como las tres Copas anteriores que jugó en el Bernabéu, el Atlético volvió a levantar el trofeo.

  
BUSCAR EN NJ: