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LibrosSugerencias de literatura infantil y juvenil (Navidad 2012)
LUIS DANIEL GONZÁLEZ (Dec 26, 2012) Libros
Ofrecemos unas sugerencias de libros para niños y jóvenes publicados en los últimos meses, que pueden dar ideas para regalos. Completa la selección correspondiente al primer semestre de 2012 que hicimos el pasado verano. Álbumes para prelectores Álbumes para primeros lectores Álbumes para lectores de mayor edad Álbumes o novelas gráficas para lectores jóvenes Libros infantiles Libros juveniles

Laura Vaccaro Seeger, ¿Qué pasaría si…? (What if?, 2010). Barcelona: Océano travesía, 2012; 40 págs.; ISBN-13: 978-6074004496.

Álbum bien compuesto, como todos los de la autora, que indica cómo puede brotar o no la amistad, proponiendo al lector que se ponga en el lugar de otro para mostrarle que las cosas son diferentes según cuáles sean nuestras elecciones. Un niño golpea una pelota en la playa hacia el mar y allí dos focas, o leones marinos, empiezan a jugar con ella. Entonces aparece una tercera foca, parece que buscando un amigo, y, a partir de ahí, el relato presenta distintas posibilidades de actuación de los personajes.

Yasunari Murakami, 999 hermanas ranas (1989). Texto de Ken Kimura. Granada: Barbara Fiore, 2012; 32 págs.; trad. de Marina Bonas; ISBN: 978-84-15208-22-8.

Relato gracioso e instructivo acerca de cómo la unión puede hacer la fuerza.

Al nacer 999 ranitas hay una cuyo huevo no se abre. Pero la tardanza en nacer tiene premio: resulta ser mucho más grande que todas sus hermanas. Cuando aparece una serpiente de agua cuyo alimento preferido son los renacuajos, la hermana mayor hace frente a la serpiente. Ilustraciones sintéticas y claras: ayuda el que todas las figuras se vean sobre fondo blanco. El relato contiene dos páginas desplegables justo donde deben estar: en los momentos críticos. El final es el que cualquier lector pequeño desea.

Louise Yates, Dog y los libros (Dog Loves Books, 2010). Barcelona: Flamboyant, 2012; 36 págs.; trad. de Eva Jiménez Tubau; ISBN: 978-84-938602-4-0.

Dog es un perro al que le encantan los libros y monta una librería, sin mucho éxito de público aunque él lee y lee sin parar. Las ilustraciones, en dibujos acuarelados, son graciosas y amables. La historia recoge bien sentimientos propios de lector y no exhorta sino, simplemente, pone delante del lector a un protagonista simpático.

Katie Cleminson, Otto, el oso de libro (Otto the Book Bear, 2011). Barcelona: Juventud, 2011; 32 págs.; trad.de Elodie Bourgeois; ISBN: 978-84-261-3840-8.

Otto es un feliz oso de un libro que vivía en la estantería de una casa; pero, un día, con ocasión de una mudanza, lo pierden, por lo que Otto sale a la calle, un lugar con demasiada gente y ruido para su gusto, donde añora su libro y vagabundea. La simpatía del relato se apoya en su argumento y en unos dibujos expresivos, contorneados con trazos gruesos y siempre sobre fondo blanco.

Chené Gómez, Un perro y un gato (2011). Texto de Paula Carbonell. Pontevedra: OQO, 2011; 32 págs.; ISBN: 978-84-9871-362-6.

Álbum de frases cortas, contundentes y sonoras, para ser leídas o dichas en voz alta y, si es el caso, enfáticamente: «Un perro y un gato se conocieron. El perro dijo: ¡Guau!. El gato dijo: ¡Miau! Pero no se entendieron». Al tiempo que la historia progresa, el vocabulario aumenta: «El perro gruñía. El gato bufaba».

El argumento sirve para que los lectores y oyentes saquen conclusiones: en este caso, acerca de los motivos nimios para los enfados y la irritación que a veces pueden brotar en la convivencia. Las ilustraciones presentan figuras amables y sugieren más de lo que las palabras solas dicen.

Sofia Bougaeva, Barnie (2012). Barcelona: Takatuka, 2012; 24 págs.; trad. de Patric de San Pedro; ISBN: 978-84-92696-77-2.

Barnie, es un perro bajito, peludo y gordo, cuyo dueño está siempre increpándole. El álbum es una sucesión de situaciones donde Barnie se entromete, o donde su dueño le dice que se entromete, y le grita cosas como «¿no te da vergüenza?», «¡ven en aquí enseguida!», «¿estás loco?»...

Como acostumbra la autora, las figuras son graciosas, las ilustraciones están bien compuestas, y las escenas resultan simpáticas. El final es, por un lado, satisfactorio para el lector que siente que no pocos de los reproches que Barnie soporta son injustos; pero, por otro, también le hace notar que quizá su dueño conozca bien a Barnie y no le falte razón para temerle...

Emily Gravett, ¡Un huevo con sorpresa! (The Odd Egg, 2008). Madrid: Macmillan, 2012; 24 págs. en cartoné; trad. de Paz Barroso; ISBN: 978-84-1543-001-8.

Emily Gravett, Perros (Dogs, 2009). Madrid: Macmillan, 2012; 24 págs. en cartoné; trad. de Paz Barroso; ISBN: 978-84-1542-699-8.

En el primer álbum cinco pájaros distintos ponen un huevo menos Pato que, sin embargo, encuentra uno mucho más grande que los de los demás; después, uno tras otro, los huevos van abriéndose…En el segundo, un narrador al que no vemos va diciéndonos que le gustan toda clase de perros: grandes y pequeños, de mal genio y mimosos, etc. La ilustradora tiene un talento particular para los relatos sobre animales, siempre dibujados de forma sobresaliente. ¡Un huevo con sorpresa! tiene un buen final pero con un sarcasmo que no a todos gustará o que pide un lector algo mayor. De Perros, donde cada página presenta dos clases de perros, no hay que esperar las explicaciones propias de un álbum informativo.

::Álbumes para primeros lectores::

Jon Klassen, Yo quiero mi gorro (I Want my Hat Back, 2011). Santander, Pepa Montano: Milrazones, 2012; 34 págs.; trad. de Jesús Ortiz Pérez del Molino; ISBN: 978-84-938927-3-9.

En la primera página vemos al oso protagonista en la izquierda y, en la derecha, las palabras: «Mi gorro ha desaparecido. Quiero tenerlo otra vez». En las siguientes dobles páginas se repite la estructura, con la imagen del oso preguntándole a un animal en la izquierda, y, en la derecha, las palabras del escueto diálogo entre los dos. Álbum con textos medidos, imágenes justas, y un paso narrativo perfecto. La historia tiene un sentido del humor inteligente, que se apoya en unos personajes aparentemente impasibles de miradas significativas, y en un golpe sarcástico final que ha de deducir el lector… y que no todos sobrellevarán bien.

Marta Altés, Mi abuelo (2012). Madrid: Macmillan, 2012; 28 págs.; ISBN: 978-84-1542-697-4.

Los protagonistas son un nieto y su abuelo, digamos que de una especie simplificada de osos, y las palabras de la narración son del nieto. En la doble página de presentación vemos al pequeño, desde detrás de un árbol, observar a su abuelo. En la siguiente doble página hay dos imágenes del abuelo contemplando como cae una hoja y, en la derecha, se afirma «Mi abuelo se está haciendo mayor». A continuación vemos al abuelo en el parque y el texto, de nuevo en la derecha, se dice: «A veces se siente solo». Después se suceden escenas con la relación entre ambos protagonistas. Las figuras, sobre fondo blanco, reflejan actitudes de los personajes. Las palabras son sobrias.

Peggy Rathmann, El oficial Correa y Gloria (Officer Buckle and Gloria, 1995). Barcelona:Ekaré, 2012; 32 págs.;trad. de Teresa Mlawer;ISBN: 978-84-939912-3-4.

El oficial de policía Correa da unas aburridísimas charlas en los colegios de Napville sobre cuestiones de seguridad. Las cosas cambian cuando le asignan a una perra llamada Gloria para que vaya con él: la perra se pone detrás de Correa y, cuando él explica algo, lo escenifica, con lo que consigue que los chicos atiendan y disfruten como nunca. Relato humorístico eficaz. La historia tiene a su favor una excelente composición gráfica: por medio de unas ilustraciones graciosas, narrativas y bien secuenciadas, se da toda la información y el desarrollo de lo que ocurre.

Lina Žutautė, A partes iguales (2012). Texto de Darabuc. Pontevedra: OQO, 2012; 40 págs.; ISBN: 978-84-9871-390-9.

Una chica joven, a lo largo de un viaje, se lleva consigo a personajes con habilidades especiales llamados Brazodegorila, Orejademurciélago, Hocicodetoro y Ojodeáguila, con la promesa de que todos van «a partes iguales». Y, cuando llegan a la capital del reino, deciden participar en un concurso convocado por un rey cruel e injusto. Cuento popular recreado con más presencia de personajes femeninos. Las imágenes multiplican los detalles imaginativos. La historia tiene el atractivo de ver a un grupo de amigos hábiles que se las arreglan para dar su merecido al malvado.

Paul Hoppe, Sombrero (Hat, 2009). Barcelona:Flamboyant, 2011; 32 págs.; trad. de Helena Martín; ISBN: 978-84-937825-6-6.

Un niño llamado Henry pasea con su madre por el parque y ve un sombrero rojo abandonado. A continuación se imagina todos los usos posibles que tiene un sombrero como ese. Pero entonces su madre le pregunta: ¿y si otra persona necesita este sombrero? Con dibujos coloreados, propios de un caricaturista, el autor debuta en los álbumes con esta divertida historia donde se ve cómo puede dispararse la imaginación infantil. Dado el tono no importa mucho que algunas de las escenas imaginadas parece que van más allá de la edad de Henry. Su madre es un ejemplo de cómo el adulto puede ayudar al niño a pensar en las necesidades de los demás.

::Álbumes para lectores de mayor edad::

David Wiesner, Martes (Tuesday, 1991). Barcelona: Océano, 2011;30 págs.;trad. de Ximena Atristain López;ISBN: 9786074003383.

Divertido álbum sin texto salvo las indicaciones del día y la hora en que sucede lo que se ve. Un martes a última hora de la tarde las ranas descubren que, montadas en hojas de nenúfar, pueden volar y, poco a poco, van elevándose, agrupándose y comenzando una especie de invasión.

Interesante e imaginativo ejemplo de híbrido entre álbum infantil y cómic juvenil. A partir de la idea inicial, una posibilidad como la que cuenta Hitchkock en su película Los pájaros, a la que hay referencias visuales explícitas, el autor estructura temporalmente la narración sólo indicando las horas, y la organiza visualmente al modo del cómic. Las ilustraciones son unas acuarelas detallistas y evocativas, en tonos predominantemente azules, púrpuras y verdes.

Ron Brooks, El bunyip (The Bunyip of Berkeley’s Creek, 1973). Texto de Jenny Wagner. Barcelona: Ekaré, 2012; 30 págs.; trad. de Carmen Diana Dearden y Verónica Uribe; ISBN: 978-84-939912-5-8.

Buen álbum, de hace cuarenta años, que se publica en español ahora. Un ser extraño sale un día de un pantano y los demás animales del bosque se atemorizan. El personaje se pregunta «¿qué soy?» durante varias ilustraciones y, cuando se lo pregunta a un ornitorrinco, este le dice: «eres un bunyip». Sigue luego preguntando a otros a quién se parece…, siempre de modo decepcionante. Ilustraciones ricas y densas. La historia tiene un buen hueco dentro de las muchas que hablan de identidad —de personajes que se preguntan por sí mismos y buscan el para qué de sus vidas— y, por supuesto, en las que presentan con gracia el mundo natural y mítico propio de Australia-

Lane Smith, El jardín del abuelo (Grandpa Green, 2011). Barcelona: Océano, 2012; 32 págs.; trad. de Paulina de Aguinaco Martín; ISBN: 978-607-400-650-6.

El narrador, un niño al que vemos en cada doble página, nos dice lo que su abuelo le ha contado de su pasado: de su vida en una granja, de cuando fue soldado, etc.;y nos dice que ahora es un jardinero que modela toda clase de figuras en árboles y setos. Se ve que la memoria del abuelo queda reflejada en su trabajo en el jardín. El cierre del álbum es una doble página que se despliega hacia los lados. Las palabras que acompañan las imágenes son escasas y prácticamente toda la comprensión de la historia descansa en las ilustraciones, pero tanto el escueto texto como las mismas imágenes nos dicen que tal vez no haya sucedido todo tal como el abuelo lo contó a su nieto. El relato —que tal como está seguramente sea más atractivo para mayores, o para una lectura compartida, que para niños—, habla bien de lazos familiares, de la continuidad de la vida, de una afición que se transmite de abuelo a nieto.

Iban Barrenetxea, El cuento del carpintero (2011). Barcelona: A buen paso, 2011; 43 págs.; ISBN: 978-84-939414-2-0

Relato ilustrado cuyo protagonista es Firmín, un carpintero muy experto a quien llama sucesivas veces el Barón von Bombus para que repare las consecuencias de sus guerras: primero un brazo, luego otro brazo, luego una pierna, etc. Y el trabajo de Firmín es tan bueno que, cada vez, su pieza de recambio es mejor que la original. Palabras e ilustraciones ocupan dobles páginas alternas. Las imágenes, compuestas con figuras estilizadas que siempre aparecen de cuerpo entero, reflejan escenarios y vestuarios decimonónicos. El colorido prácticamente sólo lo ponen el pelo del carpintero y la doncella. La narración facilita que la secuencia sea clara y, además, a lo largo de las imágenes se desarrolla otra historia de la que no se habla nada en el texto. El mensaje de rechazo hacia los ímpetus bélicos del barón queda claro sin necesidad alguna de insistir.

Rotraut Suzanne Berner, El Perro y la Liebre (Hund & Hase, 2009). Barcelona: Juventud, 2012; 78 págs.; trad. de Susana Tornero; ISBN: 978-84-261-3876-7.

Relato eficaz con sus lectores naturales y buen ejemplo de claridad narrativa. En él se cuenta que, aunque hay una vieja enemistad entre los Perros y las Liebres, Lucas Liebre y Pablo Perro llegan a ser amigos después de una carrera en la que participan. Argumento pensado para transmitir un mensaje de convivencia y amistad. La historia es sencilla y el texto va debajo de unos dibujos que son claros y, a veces, van recuadrados. El texto abunda en expresiones tomadas del refranero o de las canciones populares.

Albertine, Los pájaros (Les oiseaux, 2010). Texto de Germano Zullo. Barcelona: Libros del Zorro Rojo, 2012; 66 págs.; trad. de Elena del Amo; ISBN: 978-84-96509-56-6.

En varias dobles páginas casi sin texto vemos un camión rojo sobre paisajes naranjas y amarillos que, cuando llega cerca de un cortado, se para. Entonces el conductor abre la puerta del camión y deja salir pájaros. Sólo un pequeño pájaro negro no quiere. El hombre le da de comer, le anima y, al fin, sale y se marcha con los demás. Pero, cuando el hombre regresa... La narración se sigue sólo con las esquemáticas y equilibradas ilustraciones, que son claras y luminosas. Tal vez la narración con palabras que corre junto con las imágenes lo limita pues impone una forma de entender lo que se cuenta más propia de lectores adultos y que, además, no es la única.

Wolf Erlbruch, La señora Meier y el mirlo (Frau Meier, die Amsel, 1995). Buenos Aires: Libros del Zorro Rojo, 2012; 32 págs.; trad. de Ana Garralón; ISBN: 978-987-27092-8-0.

La señora Meier, una mujer preocupona con un marido tranquilo que tiene muchos pasatiempos personales, encuentra un mirlo recién nacido, al que cuida y, para que aprenda a volar, intenta volar ella también. Relato amable en el que se puede entender que un cuidado bondadoso de la naturaleza, en este caso del mirlo, abre nuevas e inesperadas posibilidades vitales, superiores a las del hombre práctico y pegado a lo cotidiano.

::Álbumes o novelas gráficas para lectores jóvenes::

Jimmy Liao, No soy perfecta (2011). Granada: Barbara Fiore, 2012; 132 págs.; trad. de Jordi Ainaud i Escudero; ISBN: 978-84-15208-25-9.

Nuevo álbum largo del autor taiwanés, parecido en contenido al anterior titulado Soy feliz. Da idea, también de que el autor se dirige más bien a lectores mayores, la dedicatoria: «Este libro está dedicado a los niños y adultos que han dejado de buscar un mundo perfecto». Casi todas las ilustraciones son caras, muchas de la protagonista principal, Perfecta Nueno, y otras de amigos o primos, que aparecen recuadradas en el centro de cada página. Hay otras ilustraciones a doble página: unas recopilan las ilustraciones pequeñitas de otras cosas que suelen ir en alguna esquina de las páginas previas; otras contienen frases de alguien famoso y otras son «perfiles de perfección», donde hay como tablas de evaluación donde se enumeran defectos de la pobre Perfecta. Aunque la insistencia de Liao, libro tras libro, en cosas tan parecidas, puede cansar, su talento gráfico hace que todo se lleve muy bien. Por otra parte, abundan los golpes de buen humor.

Pascal Blanchet, Nocturno (Nocturne, 2011). Granada: Barbara Fiore, 2012; 140 págs.; trad. de Barbara Fiore; ISBN: V978-84-15208-24-2.

Novela gráfica que viene a ser un storyboard de una película. Nueva York, año 1948, Anne Scheffer canta por la radio la canción de Cole Porter In the still of the night. La narración sigue tres direcciones: la de la propia Anne Scheffer cuando canta y después de que termina esa canción; la de una camarera que, mientras la oye, recibe una llamada por teléfono que le hace dejar el bar y tomar un autobús de largo recorrido; y la de un escritor rechazado que tiene una disputa con su mujer. Cada doble página contiene una ilustración que intenta capturar los acentos del momento, tanto los ambientales como los emocionales. En todas las que presentan personajes vemos reminiscencias de los cuadros sobre gente y lugares solitarios tan propios de Hooper. Al final se indica la música que el autor pone a cada escena. Esto parece indicar que la aspiración del libro es llegar a ser un relato audiovisual diferente al propio de un libro. Pero la potencia de las ilustraciones y el cuidado con el que están hechas nos dice que, tenga el autor o no ese objetivo, también así se puede componer un gran relato que tiene valor como libro.

Iban Barrenetxea, El cuento del carpintero (2011). Barcelona: A buen paso, 2011; 43 págs.; ISBN: 978-84-939414-2-0

Relato ilustrado cuyo protagonista es Firmín, un carpintero muy experto a quien llama sucesivas veces el Barón von Bombus para que repare las consecuencias de sus guerras: primero un brazo, luego otro brazo, luego una pierna, etc. Y el trabajo de Firmín es tan bueno que, cada vez, su pieza de recambio es mejor que la original. Palabras e ilustraciones ocupan dobles páginas alternas. Las imágenes, compuestas con figuras estilizadas que siempre aparecen de cuerpo entero, reflejan escenarios y vestuarios decimonónicos. El colorido prácticamente sólo lo ponen el pelo del carpintero y la doncella. La narración facilita que la secuencia sea clara y, además, a lo largo de las imágenes se desarrolla otra historia de la que no se habla nada en el texto. El mensaje de rechazo hacia los ímpetus bélicos del barón queda claro sin necesidad alguna de insistir.

Cristina Durán y Miguel A. Giner Bou, La máquina de Efrén (2012). Madrid: Sinsentido, 2012; 126 págs.; ISBN: 978-84-96722-45-3.

Novela gráfica que continúa Una posibilidad entre mil (el nacimiento de la hija de los autores, una niña con una rara enfermedad que les exige una atención muy grande). Esta vez se narra el proceso de adopción de una niña etíope por parte de los autores:desde la decisión, y todos los pasos burocráticos posteriores, hasta el viaje a Etiopía, y el regreso feliz con Selamawit. La narración tiene calidez humana y notable claridad narrativa. Como en el relato anterior, el lector termina contagiado por el ánimo y el espíritu de lucha que transmiten los protagonistas.

Carme Solé, El aniversario (L’Aniversari, 1983). Texto de Miquel Martí i Pol. Barcelona: Hymsa, 1983; 24 págs.; col. Baúl de cuentos; trad. de Fabricio Caivano; ISBN: 84-7183-291-7. Nueva edición en Madrid: El Jinete Azul, 2012; ISBN: 978-84-939213-3-0.

Nueva edición de un álbum con un texto irónicamente melancólico acerca de un tal Señor M. que, después de diez años de casado, reflexiona y se siente un don nadie. Entonces decide ponerse sombrero y no quitárselo nunca, lo que al principio es considerado una extravagancia y, más tarde, acaba siendo una fuente de conflictos. Tiene interés su edición, aparte de las excelentes ilustraciones y de la lograda composición como álbum, por su valor dentro de la historia particular de la LIJ: preparar un álbum con un contenido así era una gran novedad en los ochenta. Incluso lo es hoy.::Libros infantiles::

Catalina González Villar, El secreto del huevo azul (2012). Madrid: SM, 2012; 160 págs.; ilust. de Tomás Hijo; ISBN: 978-84-675-5435-9.

Relato amable, simpático e inteligentemente construido, de los que narra un viaje de aprendizaje a un país misterioso. El pequeño príncipe Rolav dice, ante toda la corte, una mentira. Luego quiere arreglarlo pero sin quedar mal. Así que Noisuli, el mago, le da otra solución: viajar al País de las Mentiras, «un lugar en el que las mentiras que contamos se hacen realidad». Le anuncian que no será un viaje fácil pero, con todo, prefiere arriesgarse a todo lo que pueda venir antes que reconocer la verdad. Como es de suponer, las mentiras se multiplican con unas consecuencias imprevisibles. Más fácilmente que Rolav, el lector encontrará en los nombres las claves de lo que va ocurriendo. Las ilustraciones mejoran la edición: son apropiadas al tono del relato, resultan vistosas y van bien entretejidas con el texto.

David Fernández Sifres, Un intruso en mi cuaderno (2012). Zaragoza: Edelvives, 2012; 118 págs.; col. Nueva Ala Delta azul; ilust. de Rafael Vivas; ISBN: 978-84-263-8604-5.

Relato con dos partes. En la primera, Mariano encuentra una mariposa dibujada en su cuaderno y comienza un juego detectivesco: intenta descubrir quién puede ser el misterioso intruso que, además, va encontrando la forma de seguir dibujando más mariposas. En la segunda parte, resuelto el enigma del dibujante, la historia da un giro inesperado y el humor deja paso a la emoción. El narrador es el mismo Mariano que, aunque al final sabremos que cuenta las cosas después de bastantes años, emplea una voz de chaval que tiene una envidiable soltura. Es más que notable la simpatía de la primera parte: todo está bien contado e hilado hasta llegar a la resolución del enigma que le inquieta. En la segunda parte la historia busca y consigue conmover, no tanto, o no sólo, por el drama que se plantea, como por algunas excelentes escenas en las que se pone de manifiesto, como a contrapelo, el buen corazón del protagonista.

Javier Sáez Castán, Nada pura 100%. Una odisea científica del profesor Campbell (2011). Madrid: Anaya, 2011; 134 págs.; ISBN: 978-84-667-9422-0.

Libro ilustrado que tiene como protagonistas al estrambótico doctor Campbell y a su ayudante, un ingenuo cerdito. Su argumento es que, cuando abren un bote de Nada Pura, toda la realidad se transforma, o se diluye, por lo que el doctor Campbell ve que algo deben hacer para reponer las cosas a su verdadero ser. Las intenciones crítico-bromistas del relato se pueden apreciar en el momento en que Campbell reconoce lo que pasa: «durante años he ido viendo como esa aviesa Nada se iba introduciendo entre nosotros: cerveza sin alcohol, café descafeinado, zumo sin azúcar, leche desnatada, cero por ciento de calorías… Todo eso no eran más que anuncios o prolegómenos de lo que ahora acaba de suceder. No, no es ahora momento para libretitas, sino para deshacernos de esta amenaza mundial». Sus intenciones positivas quedan claras desde la cita introductoria: «El mundo está tan lleno de tantas cosas que creo que todos hemos de ser tan felices como reyes», de Robert Louis Stevenson.

Jaume Copons, Un tesoro en el patio (Un tresor al safareig, 2012). Madrid: MacMillan, 2012; 121 págs.; col. Librosaurio; ilust. de Federico Delicado; trad. de Marinella Terzi; ISBN: 978-84-1542-622-6.

El narrador es Nils, un chico cuyos padres se van de vacaciones mientras a él le dejan dejan con los abuelos, en Mínim, un pequeño pueblo catalán cercano a Francia. Aunque teme aburrirse, Nils acaba encontrando un entretenimiento inesperado: descubre un misterioso plano y, con ayuda de Alba, una chica senegalesa que se ha instalado en Mínim con sus padres y hermanos, intenta encontrar el tesoro que allí se anuncia. Relato simpático pues está bien armado y la ironía de Nils es amable y educada: «la abuela y yo no teníamos exactamente la misma idea de lo que significaba aburrirse y no quise insistir». Parte del interés de la historia está en los choques que se dan entre los modos de afrontar las cosas de un chico como Nils y una niña de otra cultura como Alba, y entre las formas de vivir urbana, que Nils al principio echa de menos, y la más calmada del pueblo, que al final valora más.

::Libros juveniles::

Ramón Homs, Tesoros perdidos (Tresors perduts, 2012). Madrid: Oxford, 2012; 187 págs.; col. El árbol de la lectura; trad. de Toni Cassany; ISBN: 978-84-673-7316-5.

Dos universitarios, Santi y Oriol, deciden pasar los meses de verano en La Arboleda, el pueblo tarraconense de la familia de Santi, para preparar un trabajo que deben presentar al regreso. Con ese fin, acaban montando una empresita que ofrece rutas turísticas por la comarca. Su primer cliente resulta ser un tipo misterioso, que parece alemán y desea ir a un lugar poco accesible. Como se puede suponer, las cosas se complican. La parte de la historia sobre tesoros artísticos que robaron los nazis y reaparecen ahora sirve para dar suspense al hilo argumental. En este caso, lo que importa más es cómo la narración, que destaca por su lenguaje cuidado y por su fluidez, va poniendo delante del lector los pormenores de la vida cotidiana con un deje irónico que provoca la sonrisa continua.

Caroline Lawrence, El caso de los bandidos asesinos (The Western Mysteries. The Case of the Deadly Desperados, 2011). Barcelona: La Galera, 2012; 335 págs.; col. Se busca: P.K.Pinkerton; trad. de Victoria Alonso Blanco; ISBN: 978-84-246-4165-8.

Primera entrega de una serie. Estado de Nevada, 1862. P. K., o Pinky, es de origen indio, tiene doce años y una gran inteligencia para ciertas cosas, pero identifica con dificultad las emociones. Cuando P.K. encuentra que sus padres adoptivos acaban de ser asesinados por unos bandidos disfrazados de indios ha de huir con un plano que le había dicho su madre. Se va a Virginia City pero los bandidos le persiguen. La novela integra bien la información sobre la vida real del lugar y de la época con la continua sucesión de incidentes que le ocurren a P.K., que es quien cuenta la historia tiempo después, con mucha simpatía.

Javier Arcas González, Y, sin embargo, contento (2012).

Un colegio de Vigo. El relato comienza con una bronca entre dos chicos que tontean con la más guapa de la clase. Uno, Lucas, es el más listo; otro, Berto, no es buen estudiante pero es deportista y simpático; Andrea, la chica en discordia, desea ser modelo. Los dos chicos son expulsados del colegio durante una semana lo que les hace dar pasos hacia una mayor madurez.

La estructura, en capítulos cortos que se subdividen en escenas más o menos contadas desde la perspectiva de algún personaje, facilita que la narración salte de un escenario a otro y deje intrigado al lector con qué ocurrirá luego. El mundo interior de los personajes está presentado con detalle y verosimilitud. Los diálogos tienen frescura, también la frescura de la zafiedad, y mucho vigor dialéctico.

W. E. Johns, Biggles en Oriente (Biggles Flies East, 1935). Barcelona: Edhasa, 2011; 320 págs.; trad. de David León Gómez; ISBN: 978-84-350-3579-8.

Segundo libro del personaje. Primera Guerra Mundial. Biggles accede, muy a su disgusto, a ser espía en una base alemana en Palestina ocupando el papel que debía desempeñar allí un desertor inglés. Se gana pronto al jefe de la base, el conde Von Faubourg, pero no así a su temible jefe de estado mayor, Eric von Stalheim. Las zancadillas de von Stalheim para pillar a Biggles en un traspiés le hacen desarrollar, más todavía, su asombrosa capacidad de caer siempre de pie. Los entusiastas de los aviones antiguos disfrutarán y quienes deseen ver a un héroe de los de antes, también. Además, la historia tiene interés para los que desean fijarse en cómo se ha de armar un relato de acción en el que no hay pausa y en el que se suceden los momentos de tensión. Naturalmente, no faltan los detalles de buen humor típicos del género.

Shannon Hale, Academia de Princesas (Princess Academy, 2005). Barcelona: Oniro, 2008; 268 págs.; col. La lámpara mágica; trad. de Noemí Risco; ISBN: 978-84-9754-315-6.

Novela mucho mejor de lo que prometen la cubierta y las expectativas que muchos tienen ante esta clase de relatos. Cuando los sacerdotes del reino dicen que la próxima princesa debe proceder del pueblo minero de Monte Eskel, todas las chicas candidatas a ser la futura esposa del príncipe heredero deben ir a una Academia, donde una tutora las preparará para la fiesta donde conocerán al príncipe. Factores importantes para el atractivo de la historia son la decidida protagonista, Miri, una chica de 14 años; y la personalidad de la encargada de preparar a las pueblerinas en candidatas a princesas, una profesora inolvidablemente odiosa y autoritaria. La narración habla bien de amabilidad hacia los demás, sean quienes sean. Como es propio del género, hay algunos dichos y lemas que guían a los personajes: unos interesantes y otros que son como lemas de autoayuda. En cualquier caso, ni esa ni otras pegas que se le podrían poner a la historia impiden que se lea con gusto.

Lord Dunsany, La hija del rey del país de los elfos (The King of Elfland's Daughter, 1924). Barcelona: Alfabia, 2012; 365 págs.; trad. de Marian Womack; ISBN: 978-84-938909-7-1.

El parlamento del país de Erl desea que, en su mundo, haya algo de magia. Con ese fin, el heredero Álveric atraviesa la frontera que separa Erl del país de los elfos, donde conoce a Lirazel, la hija del rey. Ambos se enamoran y regresan a Erl. Lirazel tiene un hijo, Orión, a quien cuida y educa la bruja Ziroonderel. Poco a poco, Orión se convierte en un gran cazador. Pero Lirazel siente la llamada de su tierra, debido a una runa mágica enviada por su padre por medio del trol Lurulu, y termina regresando a su país sin que lo sepa Álveric. Este reúne una compañía formada por unos personajes singulares y va en su busca. La historia se desarrolla con lentitud pues su autor no está tan atento a tensar el argumento aventurero como a evocar ambientes. El relato tiene atractivo, además de por su prosa envolvente y por su poder imaginativo, porque muchos lectores reconocerán en ella elementos que luego aparecerán en las obras de Tolkien.

  
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