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NacionalLetizia: 40 años de vida y ocho de princesa de Asturias
Redacción (NJ) (Sep 16, 2012) Nacional
Desde su boda con Don Felipe ha sido madre, ha perdido a una hermana y a una abuela y ha modificado sustancialmente su físico. Se ha alejado de sus cuñadas y ha ganado tablas.

La conocíamos, era la presentadora del Telediario de TVE con Alfredo Urdaci, y nos quedamos asombrados cuando el 1 de noviembre de 2003 un comunicado de la Casa Real hizo público su compromiso con el Príncipe de Asturias. El 6 de noviembre se celebró la petición de mano. Letizia estaba muy guapa (lo es) bien vestida, y muy nerviosa: no supo comportarse, mandó callar a su novio. Tenía 31 años. Sabía desenvolverse ante las cámaras, pero desconocía las normas protocolarias: a un príncipe no se le quita la palabra en público.

Han pasado casi nueve años de aquella presentación, y Letizia ha cambiado mucho: ahora es Princesa de Asturias, madre de dos hijas, vive en un palacio, asiste a recepciones y actos públicos, y se calla. Ha aprendido las maneras de una princesa, pero todavía no ha terminado de ganarse el favor mayoritario de los españoles, divididos desde aquel 1 de noviembre sobre si es o no la mujer adecuada para convertirse en Reina de España.

A su favor juega, para unos, su origen plebeyo, porque ella ha sabido lo que es la vida real, guardar cola en un supermercado, pagar una hipoteca... También gusta el que sea guapa: las princesas representan a su país ante los ojos del mundo, y a los españoles les agradó su rotunda aparición con aquel vestido rojo de Caprile en la boda de los herederos de Dinamarca. También asintieron complacidos cuando su buena planta no desmereció ante un bellezón como Carla Bruni. La imagen importa; a ella, muchísimo. Mira con lupa todo lo que se publica sobre ella, cuida su aspecto con una atención que raya en la obsesión, y sin embargo, a pesar de tener una percha excelente y las mejores casas de costura a su disposición, no ha conseguido el glamour o la simpatía que desprenden de manera natural otras princesas como Kate Midleton o Máxima de Holanda.

Su cara es una de las cosas que han cambiado desde que es princesa: se sometió a una operación de estética. También se ha transformado su vida familiar: perdió a su hermana y a su abuela materna; y se ha distanciado de sus cuñadas las Infantas.

En el último año ha visto aumentado su trabajo porque el Príncipe ha ganado protagonismo: Elena y Cristina han pasado a segundo plano y tras el episodio de Botsuana, la Casa Real decidió apostar más por Don Felipe y Doña Letizia.

No le han tocado tiempos fáciles: Urdangarín está acusado de varios delitos, la Monarquía ha bajado puntos entre los españoles... El panorama no es el mismo que cuando se casó. Ahora es más madura, tiene más tablas, tendrá que emplear lo que ha aprendido y aprender más para que primero Don Felipe y luego Leonor se sienten en el trono.

  
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