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OpiniónLas potencias nucleares eligen: armas o salud
Redacción (NJ) (Apr 29, 2010) Opinión
Al menos 7,6 billones de euros. Es la cantidad que el Centro Médico de la Universidad George Washington calcula que han invertido en armamento (siempre en nombre de la paz), los 11 países nucleares más poderosos -EEUU, Rusia, Reino Unido, Francia, China, India, Pakistán, Corea del Norte, Israel, Irán y posiblemente Siria-. Menos de mil millones es la inversión que haría falta para que estas potencias eliminaran de sus fronteras las enfermedades olvidadas que causan estragos entre sus ciudadanos. Cuestión de elegir.

El doctor Peter Hotez, presidente del Instituto de Vacunas Sabin y profesor de la citada Universidad, analiza en la revista 'Plos Neglected Tropical Diseases' la enorme brecha que existe entre la partida presupuestaria destinada al armamento nuclear y la dedicada a controlar infecciones que son fácilmente prevenibles. Una diferencia que resulta aún más grande cuando se conoce el dato de que estas 11 potencias juntas acumulan casi el 50% de la carga global de enfermedades.

Con la excepción del Reino Unido, la mayoría de estas potencias sufren las consecuencias de las infecciones parasitarias y bacterianas, que junto con la extrema pobreza que registran algunas zonas forman una combinación que impide el desarrollo de sus ciudadanos. Pero a pesar de las evidencias, de los análisis económicos y de las recomendaciones de las autoridades sanitarias, la situación no tiene pinta de cambiar en breve. De hecho, tan sólo cinco de estos países -EEUU, Rusia, Reino Unido, Francia y China- han firmado el tratado de no proliferación nuclear. El resto parece que no tiene intención de detener su carrera armamentística.

Mientras tanto, los habitantes de esas potencias seguirán sufriendo la ascariasis, la tricuriasis y la estrongiloidiasis, algunas de las infecciones intestinales más comunes. De los 800 millones de casos de ascariasis que se dan en los países de medianos y bajos ingresos, la tercera parte de ellos se registra en algunas de estas potencias nucleares, como la India (140 millones de casos), China (86 millones), Corea del Norte (ocho millones), Pakistán (siete millones) e Irán (cinco millones). La tricuriasis es endémica en estos lugares, mientras que EEUU y Francia tienen zonas donde la estrongiloidiasis es también endémica.

La India también tiene el récord mundial de casos de filariasis linfática (120 millones), una enfermedad debilitante que produce elefantiasis y estigmatiza a quienes la padecen. China es el país con mayor número de infecciones por trematodos (una especie de gusanos). La leishmaniasis, una enfermedad tropical parasitaria, también constituye un grave problema de salud en las potencias nucleares asiáticas.

De los 500.000 casos que se registran cada año, 270.000 se producen sólo en la India, que también tiene una alta incidencia de la lepra. En EEUU y Francia, por su parte, el Chagas y la toxoplasmosis son algunos de los trastornos que se podrían controlar.

Según explica Hotez, el presupuesto anual del gobierno de EEUU para 2010 contempla una partida para el control de las denominadas enfermedades tropicales olvidadas de 65 millones de dólares, casi 1.000 veces menos que lo que pretende gastar en armas.

Muchas de estas potencias argumentan que los billones de euros que gastan en armas nucleares son una inversión para la paz, no para la guerra. Pero el análisis publicado en la revista médica sostiene que el control y la eliminación de estas enfermedades ayudarían más a estabilizar y construir las naciones, a reducir las tensiones tanto civiles como internacionales, a favorecer el desarrollo de los individuos y, en definitiva, a contribuir a la paz mundial mucho más que las armas nucleares.

"Necesitamos un gran esfuerzo para convencer a los líderes de estas potencias para que dialoguen y se replanteen seriamente la distribución de sus recursos económicos", afirma el profesor Peter Hotez, quien añade que "si lográramos concienciar a las potencias nucleares de la importancia de acabar con las enfermedades olvidadas conseguiríamos una importante victoria para el mundo".

  
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