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ReportajesHiperactivos por culpa del tabaco
Redacción (NJ) (Nov 26, 2009) Reportajes
A muchas mujeres se les van a quitar las ganas de seguir fumando si se queden embarazadas cuando conozcan los datos de un nuevo trabajo llevado a cabo por investigadores del Hospital Infantil de Cincinnati (EEUU). Al parecer, los vástagos de madres enganchadas al tabaco durante la gestación tienen más riesgo de sufrir Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) que los descendientes de mamás sin esta adicción.

El estudio, publicado en el último 'Pediatrics', pone además de manifiesto que también la exposición al plomo en la infancia eleva, asimismo, las posibilidades de padecer este trastorno, un riesgo que se multiplica si el menor ha estado expuesto a los dos agentes contaminantes.

Tanya Froehlich, autora principal de la investigación, defiende que "los padres deben ser conscientes de que la exposición prenatal al tabaco y al plomo en la niñez están relacionados con unas mayores posibilidades de TDAH en sus hijos, por lo que deben tomar medidas para reducir este riesgo. Por ejemplo, las mujeres tienen que ser advertidas de la necesidad de dejar de fumar antes de quedarse embarazadas. También deben saber que hay que reducir la exposición de sus hijos al plomo".

¿Cómo? "Los niños no deben tener acceso a paredes con pintura de plomo que están descascarilladas, muy presentes en casas viejas. Asimismo, y dado que la concentración de plomo puede ser mayor en las tuberías, se debe dejar correr el agua un poco antes de beberla o cocinar con ella. Es importante que los niños se laven bien las manos antes de comer y que consuman una dieta rica en hierro y calcio, ya que los menores con dietas pobres en estos nutrientes absorben más plomo", agrega la investigadora.

Asimismo, aquéllos con niveles de plomo en sangre más elevados poseían 2,3 veces más posibilidades de tener el trastorno. Desafortunadamente, este riesgo era ocho veces mayor cuando los pequeños habían estado en contacto con ambos agentes contaminantes.

"Entre los niños que estuvieron expuestos prenatalmente al tabaco las cifras de hiperactividad fueron del 16% y del 13%, en el caso del contacto con el plomo. El porcentaje para los casos de exposición a los dos agentes fue del 28%", relata la autora de la investigación.

Los esfuerzos científicos han estado "enfocados al tratamiento de la hiperactividad más que a su prevención y nuestra investigación destaca que reduciendo la exposición a los agentes tóxicos del tabaco en el ambiente, podemos disminuir su incidencia", insiste.

En este estudio se muestra una asociación significativa de este segundo factor y muestra el potencial efecto de las toxinas ambientales en el neurodesarrollo del niño. No obstante, estos resultados deben ser tomados con cautela antes de definir estos factores como agentes causales. La carga genética no controlada en este estudio y factores ambientales, no medidos, asociados al humo del tabaco, podrían estar en el origen de esta asociación.

  
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