Espacio disponible para su publicidadNoticias Jóvenes  

  Noviembre  
30
  Martes  
   

Consejo de la Juventud de Zaragoza

MisMontes.com

AupaZaragoza.com

Iglesia en Zaragoza (Hoja Diocesana)

Espacio Disponible para su PUBLICIDAD 976 274426

  
Colonias de Verano Ánade en el Pirineo Aragonés para chicos y chicas de 7 a 17 años - ABIERTA LA INSCRIPCIÓN VERANO 2021

InternacionalUn difícil 2010 pondrá a prueba el reformismo del nuevo gobierno alemán
Redacción (NJ) (Sep 29, 2009) Internacional
Apenas apurada la victoria, Merkel anunció que la Unión Democristiana y el partido Liberal quieren empezar a hablar ya del presupuesto: Del endeudamiento, que es mucho; y de los impuestos, que dicen que también son muchos. Nunca sin falta de oportunidad, la canciller quiere ya a su nuevo gobierno para la celebración de la caída del Muro de Berlín, el 9 de noviembre. En el lado perdedor, el presidente del partido Socialdemócrata (SPD), Franz Müntefering, ha indicado ya su intención de dimitir y Frank Walter Steinmeier podría sucederlo en el próximo congreso de octubre; en el ganador se barajan ya los cargos, con un FDP que vuelve al poder 12 años después, mientras se sabe que las cuentas de la crisis para 2010 pondrán a prueba algunas promesas electorales. Sobre el margen de negociación, la analista económica Heike Göbel avisa que “vendrá definido por el número de parados en 2010”, “se trata de definir una política común que ayude al empleo sin recargar la deuda”.

Un análisis del Spiegel advierte que ni CDU ni SPD han dicho toda la verdad a los alemanes sobre las reformas necesarias y los pocos fondos que hay para ellas, con un PIB en -6% y una deuda acumulada que podría irse al 80%. Los comentarios del día después lamentan que, frente al momento y las dimensiones de la crisis, las campañas han parecido más dominadas por mediocridades políticas que por grandes ideas, por lo que “los pequeños partidos han visto hueco y han tirado a gol”, explica el politólogo Jens Borchert.

El FDP insiste en rebajas, que economistas de la CDU ven ahora imposibles, antes de 2011, por la deuda. “Lo prometido sí que es deuda”, insiste el experto del FDP Hermann Otto Solms, largamente visto como próximo ministro de Finanzas: Se dice tentado “de tanto que me repiten que es irrealizable una reforma fiscal”.

En el día después de su mayor resultado histórico, parecía claro que el FDP no está aquí sólo apuntalar a la “canciller sino para gobernar”. Cabe reseñar que Guido Westerwelle no obtuvo su escaño directo en Bonn, pero el líder de los Verdes y varios ministros actuales tampoco. Los principales medios hablan de una nueva página en la historia alemana, que no será fácil, pero también ven en el resultado una llamada a la reflexión sobre el futuro de los partidos.

Sin embargo, la canciller federal, Angela Merkel, no dejó de calificar en Berlín la votación como “un inmenso voto de confianza”, aunque algunos análisis difieren y preanuncian ya el rumor de sus oponentes (Friedrich Merz, Roland Koch) en su propio partido. Una campaña muy personal ha hecho perder a la CDU 1,4 puntos, si bien Merkel sigue contando casi con el doble de popularidad que su partido y el desgaste podría quedar solapado por la propia catástrofe del socio de coalición, el SPD. Jens Borchert opina que, en las horas bajas de los grandes partidos que formaron la gran coalición, la estrategia de la canciller y de la CDU “se ha acreditado como la adecuada”.

Del reparto de carteras, se entiende que el presidente del FDP, Guido Westerwelle, será vicecanciller y ministro, sea de Exteriores o Economía; su alternativa en ambos sería KT zu Guttenberg (CSU); del ministro del Interior, Wolfgang Schäuble, no se sabe si irá a la Comisión Europea y lo sustituirá Thomas de Maizière (CDU); Solms o Rainer Brüderle (FDP) podrían regentar la Hacienda; Sabine Leutheusser-Schnarrenberger (FDP) suena para Justicia; Ronald Pofalla (CDU), para Trabajo; Tanja Gönner (CDU), para Medio Ambiente; Ilse Aigner (CSU) sustituiría a Schavan en Investigación; Norbert Röttgen (CDU) para la Cancillería; y Peter Ramsauer (CSU) parece nombre seguro aunque sin destino.

El entendimiento en el nuevo gobierno no será fácil, pues varios observadores destacan que “más que cercanías hay paralelismos, alguno irreconcialiable”. Hay diferencias en la reforma fiscal y del mercado de trabajo, será complicado un acuerdo para la reforma de la financiación de la sanidad y las pensiones, mientras hay más cercanía en política exterior y energética.

  
BUSCAR EN NJ: