Espacio disponible para su publicidadNoticias Jóvenes  

  Noviembre  
29
  Martes  
   

Consejo de la Juventud de Zaragoza

MisMontes.com

AupaZaragoza.com

Iglesia en Zaragoza (Hoja Diocesana)

Espacio Disponible para su PUBLICIDAD 976 274426

  
Colonias de Verano Ánade en el Pirineo Aragonés para chicos y chicas de 7 a 17 años - ABIERTA LA INSCRIPCIÓN VERANO 2021

Educación y FamiliaCrear un clima de confianza
Miguel Ángel Albás (Dec 26, 2008) Educación y Familia
Confiar es esperar – a partir de las posibilidades y limitaciones de cada uno – lo que se puede alcanzar en mejora de la propia conducta y la ajena. La confianza está relacionada con el futuro y supone correr un riesgo -riesgo calculado-. Confiar no es sólo esperar y, por ende, arriesgarse; es también cargar de optimismo (búsqueda de lo óptimo) en la relación humana: un optimismo basado en las cualidades personales ejercitadas, y en las posibilidades de mejora. El ser humano es siempre (en toda edad, lugar y condición), asombrosamente mejorable, a pesar de los pesares.

Dar confianza -que es una manifestación de amor- está relacionado con la apertura, con la alegría y la serenidad. Por lo tanto, se contribuye a un clima de confianza confiando. Sin embargo, no siempre es fácil confiar. Los fallos propios y ajenos, pequeños o grandes, pueden deteriorar la confianza en las propias posibilidades o en las ajenas. Para evitar este posible deterioro deberíamos destacar tres virtudes, cuyo desarrollo es importante y urgente; la sobriedad, la fortaleza y la paciencia.

Dejando para otra ocasión las dos primeras, destacaría la relación de la paciencia con el tiempo. Necesitamos tener paciencia con nosotros mismos y con los demás. Con nosotros mismos cuando queremos lograr algo “en seguida” y por tanto buscamos la receta, la solución estrecha a nuestro problema de hoy, la respuesta de cumplimiento a la exigencia del momento, sin hondura, sin un planteamiento propio e inteligente, sin la visión amplia de quien concreta objetivos e imagina medios adecuados para lograrlos en un clima de trabajo autónomo y responsable. Y también necesitamos tener paciencia con los demás. Es decir, “darles tiempo: tiempo para pensar, para hablar, para aprender, para experimentar, para crecer, para restituir…”.

El trabajar por objetivos es la manera de lograr el éxito. Pero para ello, hay que pensar y acudir, si es necesario, a expertos que conozcan el o los temas a alcanzar y nos enseñen y faciliten la adquisición del método y las técnicas para alcanzar las metas propuestas..

Durante nuestra vida terrena, “somos lo que debemos ser, tan sólo, si aprendemos a vivir en el tiempo, esto es, si somos pacientes”. Lograr lo optimo supone ir, poco a poco, desarrollando un proceso de mejora que exige tiempo. Además, no suele el progreso seguir un proceso lineal ascendente sino que tiene sus picos: avances y retrocesos, pero que siempre aportan una mejora.

Trabajar en un clima de confianza, es ser conscientes de todo ello y perseverar, insistir en los objetivos intermedios que nos hemos marcado y, de aquellos concretos que esperamos de los otros, para así, al contemplar nuestros logros de superación y también los avances de los demás, ello nos estimule en nuestro esfuerzo por alcanzar el óptimo.

Conviene advertir, sin embargo, que trabajar sin prisa, no quiere decir trabajar sin esfuerzo. El trabajo es acción forzada. En la actividad humana se opera algún tipo de transformación mediante el esfuerzo personal. De modo que pudiera expresarse, tal vez, la relación de estos dos factores (esfuerzo y transformación), mediante una sencilla fórmula matemática. En todo caso, la relación del trabajo humano con el amor no significa solamente unas buenas relaciones humanas en el trabajo –profundamente cimentadas-, sino también un esfuerzo personal con fundamento real. Es en el amor donde encuentra su motor y su fin nuestra lucha personal.

El amor, el esfuerzo y la perseverancia en el tiempo, es el trípode donde se asienta la confianza. La autoestima crece cuando uno vive una vida útil, creativa, que sirve y ayuda a los demás. Pero ello, precisa de algo que le ponga en movimiento y eso es el amor. El amor, sin embargo, ha de afrontar la pendiente de la dificultad que le plantea el esfuerzo, que le aporta cansancio y le exige la aparición de la confianza de que ese esfuerzo impulsado por el amor y persistente en el tiempo, merece la pena porque nos lleva a alcanzar la meta de nuestra felicidad y de la ajena.

  
BUSCAR EN NJ: