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MÚSICA  •  11-10-2003

Agradecidos con Rosendo
Héctor Mendal (NJ)

Rosendo, a sus cincuenta años sigue haciendo vibrar a un público enfervorecido en todos sus conciertos. El ex líder de Fresa y el mítico grupo Leño dio un gran concierto en Interpeñas en el que repasó toda su carrera discográfica.

Son las 23:20 de la noche y un hombre desgarbado, cincuentón, con arrugas y pelo largo sale al escenario del Pabellón Interpeñas de Zaragoza. No, no se trata de un enfermero trasnochado, es Rosendo. El mejor guitarrista de rock en España de todos los tiempos se enfrenta a unas diez mil personas que van a disfrutar de su directo. Pan comido para un artista que lleva más de treinta años, como él dice, "en la carretera" y que ha aglutinado a muchísima más gente en sus conciertos durante todo este tiempo.
Rosendo, con menos arrugas de las que tiene actualmente
El artista comienza su recital con "Que te acompañe la suerte", tema de su último disco "Veo, veo... mamoneo". En un recinto con un sonido realmente deplorable, Rosendo se esfuerza por ir calentando los motores de un público bastante frío al comienzo del concierto. Y lo consigue. Son las doce menos cuarto de la noche y ya comenzamos a ver a las primeras personas subidas a hombros de sus amigos, disfrutando de los acordes guitarreros de "Sufrido", tema en el que Rosendo comienza a correr de un lado a otro del escenario con su guitarra eléctrica a cuestas.

Con una puesta en escena sencilla y clásica, Rosendo se apoya simplemente en la música, sin prácticamente espectáculo visual alguno sobre el escenario. Le vale con dar lo mejor de sí mismo. La locura llega a Interpeñas al ritmo de "Masculino Singular" y "Quincalla o no", temas con los que el cantante sigue haciendo ese repaso de su último disco.

Llevamos una hora de concierto y es el momento de ponernos nostálgicos; Rosendo se marca un blues en toda regla que hace que los mecheros al viento se enciendan en el Pabellón. Pero el romanticismo dura poco porque "la filosofía del rock and roll es la cultura hippie; los músicos de rock tenemos que hacer cosas con sentido, demostrando unos valores sociales y no canciones vacías de sentido como las de Operación Triunfo". Así pues, decide sacar de la melancolía en la que ha sumido a su público a base de recordarnos a todos que estamos "Flojos de pantalón".

El concierto iba avanzando y a estas alturas de la noche, ríos de cerveza vuelan por los aires calando a todo aquel que osa estar a pie de escenario. Tras presentar al resto de la banda, a su espectacular guitarra con el que realiza unos deliciosos duetos, Rafa, y a su no menos brillante batería Mariano, Rosendo dice, a la una menos cuarto de la noche que "esto es todo amigos" y toca su legendario tema "Agradecido", que ha sido versionado por artistas de la talla de Miguel Ríos o Barricada.

Rosendo, con treinta años de carrera, también ve cómo su mercado disminuye debido a la llegada de jóvenes ávidos de triunfosEl público se enfada "¿Sólo una hora y media de concierto?" Como no salga y toque "Pan de higo" voy a por él a su camerino y le obligo a volver al escenario", nos comenta Dani un seguidor de metro noventa de estatura. Parece que el cantante le ha oído, puesto que no tarda más de dos minutos en salir al escenario y tocar dicha canción.

El final del espectáculo se hace presente y, al ritmo de "Navegando a muerte" un punky vestido de doncella, bastante demacrado y más redondo que una pelota de fútbol, corretea junto con la banda por el escenario. Tras retirarse y volver a salir al escenario obligado por su público "Zaragoza, hay que ver, sois la ostia", Rosendo decide poner punto y final a su concierto tras casi dos horas de buen rock and roll en directo. Ahora el artista se dedicará a "cargar pilas y descansar para, al verano que viene ponernos a trabajar en un nuevo disco". Cincuenta años y dieciséis discos en solitario. Quiere más, tiene cuerda para rato.