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DEPORTES  •  18-9-2003

Santiago Aragón, El Adiós de un Mago
Héctor Mendal Escario (NJ)

Santiago AragónVeintinueve de junio de 2003, 21 horas. Los focos de La Romareda se apagan, la temporada "en el infierno" había acabado para el Real Zaragoza. También la vida deportiva de uno de los jugadores con más calidad de la última década dentro del equipo maño: Santiago Aragón Martínez.

Esta temporada, el Real Zaragoza no contará con uno de los jugadores que han sido emblema del equipo zaragocista en la última década; miraremos al campo y no estará, ni siquiera en el banquillo. Puede que algunos nos lo encontremos como compañero de grada. Santiago Aragón, el motor del Real Zaragoza desde su llegada en abril de 1993 se ha retirado de los terrenos de juego.

Un comienzo difícil

Puede parecer un tópico, pero en este jugador se cumple como nunca el dicho popular "nadie le ha regalado nada". Santiago Aragón dio sus primeros pasos profesionales en el fútbol en las categorías inferiores del Real Madrid, equipo con el que debutó en Primera División el 16 de abril de 1988, en la jornada 33 de la temporada 1987/88, en un partido entre el Celta de Vigo y el club del Bernabéu. Sus inicios en el fútbol de élite no fueron nada alentadores; temporada tras temporada, no conseguía hacerse con un hueco en la plantilla madridista, siendo cedido al Real Club Deportivo Español en la temporada 1988/89, al Club Deportivo Logroñés en la 1989/1990 y alCedrún, Belsué, Solana, Cáceres, Nayim, Aguado, Pardeza, Aragón, Esnáider, Higuera y Poyet. Equipo ganador de la Recopa de 1995 Real Valladolid en el curso futbolístico 1991/1992. A mediados de la temporada 1992/93, la secretaría técnica del Real Zaragoza se fijó en aquel muchacho de aspecto tímido, delgado y un tanto desgarbado que, unos años atrás le había metido un señor gol desde el centro del campo a Andoni Zubizarreta, guardameta de la selección española y del Fútbol Club Barcelona, en el partido de vuelta de la Supercopa de 1990, entre el Real Madrid y el Fútbol Club Barcelona.

Con la llegada de Santiago Aragón para reforzar el centro del campo zaragocista, Víctor Fernández comenzaba a dar forma a la estructura del equipo que conquistaría la Copa de Su Majestad el Rey de 1994 y la Recopa de Europa de 1995.

Una manera de entender el fútbol, un estilo de vida

Santiago Aragón no ha sido un jugador más dentro de la plantilla del Real Zaragoza, ha sido el alma, el corazón, el motor del equipo zaragocista. "Cuando Santiago Aragón juega, el Zaragoza juega" fue otro dicho popular que recorrió millones de veces las gradas de La Romareda durante las once temporadas que el malagueño ha vestido la elástica blanquilla.

El gusto por el buen trato al esférico ha marcado toda la trayectoria del centrocampista; un pase largo medido al pie del compañero siempre será más rentable que realizar una jugada personal o intentar que el esférico lleve la trayectoria deseada realizando más pases en corto. Así parecía pensarSantiago Aragón, ejecutando un lanzamiento de penalty el último gran organizador del Real Zaragoza. La calidad al servicio del espectáculo, del espectador, de la alegría, de los aparatos de vídeo de aquellos aficionados que graban goles, jugadas y partidos enteros para el recuerdo. Y así lo demostró Santi nada más aterrizar en la ciudad del Ebro. Domingo once de abril de 1993, 29 jornada de Liga en Primera División durante la temporada 1992/93; partido Real Zaragoza - Tenerife, Aragón recoge el esférico en el centro del campo, levanta la cabeza y decide realizar una jugada personal; deja sentados a dos defensas del Tenerife y, con una preciosa vaselina bate a Agustín, portero del equipo insular.

El centrocampista malagueño no era un goleador, treinta y cuatro goles en 302 partidos de Liga con el Real Zaragoza, ni un líder mediático fuera de los terrenos de juego. Santiago Aragón se dedicaba a manejar el timón zaragocista, con mano férrea pero a la vez con una batuta dotada para el fútbol espectáculo, de cara a la galería en muchas de sus acciones, especialmente en los lanzamientos de falta y en los pases en largo a la carrera del compañero que se desmarca. Y será recordado por el zaragocismo como uno de los jugadores con los que más injusticias se han cometido en su reconocimiento a nivel nacional; no en vano, a pesar de su calidad, avalada incluso por los medios de comunicación nacionales, nunca fue internacional absoluto con la Selección Española. Pero por todos es sabido que, cuando "El Mago" del Real Zaragoza estuvo en plena forma, Javier Clemente ocupaba el puesto de Seleccionador Nacional, y sólo gustaba de utilizar un medio - centro organizador puro, y éste no era otro que el también mágico Josep Guardiola.

Santiago Aragón se ha ido, y lo ha hecho sin hacer ruido, sin protestar cuando era relegado al banquillo al final de su trayectoria deportiva en el Real Zaragoza, sin acaparar portadas. Como los grandes. Como los magos.